00-0-00-0-0-0foto-de-manos-sosteniendo-pequeno-cultivo-planta-verde00Muchos me han preguntado, cual es la manera bíblica de sostener financieramente un ministerio, ya que en la actualidad utilizan diferentes medios para hacerlos, desde rifas, ventas, diezmos, ofrendas, comercio electrónico, ventas de libros, mensajes de prosperidad, campañas evangelisticas, conciertos cristianos, etc etc.

Pero debemos siempre ir a la fuente, a la palabra de Dios, a la verdad infalible de las escrituras y sobre todo a el ejemplo y testimonio que Cristo nos dejó, Él fue ejemplo de cómo se debían de hacer las cosas, lo demás son invenciones y adiciones que han hecho los hombres  tergiversando la sana doctrina y convirtiendo el evangelio en un muy buen negocio.

En un artículo de  cnn en español podemos leer lo siguiente:

Vende todo lo que tienes, y dalo a los pobres, y tendrás tesoro en el cielo; y ven, sígueme” le dice Yeshua al hombre rico en una de sus parábolas más conocidas. (Mt 19:21)

Fue una frase que él utilizó repetidamente: los pobres eran bendecidos, y que era más fácil pasar un camel (No camello, debido a una mala traducción) Cuerda grande y gruesa para atar barcos) por el ojo de una aguja, que entrar un rico en el reino de Dios. Mientras tanto, Yeshua les dijo a sus doce apóstoles que dejaran sus trabajos y que lo siguieran en una misión itinerante con pocas perspectivas de tener éxito y sin medios visibles para mantenerse.

Entonces, ¿cómo hizo este grupo errante de evangelistas del primer siglo para mantenerse?

Era claro que el dinero era una inquietud y no solamente un impedimento para la salvación. En el Nuevo Testamento, el dinero se menciona en 37 ocasiones, en tanto que el “oro” es mencionado en 38 citas, la “plata” en 20 y el “cobre” en cuatro. La palabra “moneda” aparece ocho veces, “bolsa” y “denarios” –la moneda romana– se mencionan media docena de ocasiones cada una para un total de 119 referencias de divisas.

Quizás la referencia más relevante es también uno de los pasajes más cargados en el Nuevo Testamento:

Como el Evangelio de Juan 12:1 lo dice, seis días antes de la Pascua, Yeshua estaba en Betania, en casa de su amigo Lázaro, a quien había resucitado de entre los muertos. Una mujer llamada María toma un frasco de perfume costoso y unge los pies de Yeshua. Ella seca sus pies con sus cabellos,

“¿Por qué no fue este perfume vendido por trescientos denarios, y dado a los pobres?”,   pregunta Judas.

Aunque 300 denarios era el salario anual de un trabajador, Yeshua le dijo a Judas que la dejara en paz, y anunciando su destino, dijo que la unción sería útil para su sepultura, y además, “a los pobres siempre los tendréis con vosotros” –pero Yeshua no siempre estaría allí.

Un ministerio de bajo presupuesto  

Lo que ese pasaje deja en claro es que la comunidad de Yeshua tenía una bolsa común porque necesitaban dinero para sobrevivir. Juan 13:29  Porque algunos pensaban que como Judas tenía la bolsa del dinero, Yeshua le decía: Compra lo que necesitamos para la fiesta, o que diera algo a los pobres.

Entonces, ¿cuánto?

0054332002125f“Me imagino que el ministerio funcionaba a nivel de subsistencia, aunque los evangelios describen que  Yeshua  y sus discípulos caminaban, vestían lo que tenían, dormían al aire libre o se hospedaban en casas de sus amigos. Comían lo que pescaban o lo que otros les compartían.

“Me atrevo a pensar que la súplica y la hospitalidad bastaron para satisfacer las necesidades básicas de Yeshua y los compañeros con quienes viajaba. Además  era posible, incluso probable, que Yeshua y sus seguidores recibieran donaciones de sus seguidores y posiblemente algunas considerables de ciertas personas ricas que habían sido atraídas a su ministerio a pesar de –o quizás debido a– su predicación acerca de los peligros de la riqueza. Cnn en español.

El Evangelio de Lucas nos deja ver la manera en que funcionaba el ministerio de Yeshua a un nivel práctico:

Lucas 8 : 2 “Aconteció después, que Yeshua iba por todas las ciudades y aldeas, predicando y anunciando el evangelio del reino de Dios,   y los doce con él, y algunas mujeres que habían sido sanadas de espíritus malos y de enfermedades:  , Juana mujer de Chuza intendente de Herodes, y Susana, y otras muchas que le servían de sus bienes”.

Así que, según Lucas, las mujeres que Yeshua había sanado, a su vez, le proveyeron de sus “bienes”, y de ellas María Magdalena y Juana llaman nuestra atención… una debido a su esposo, y la otra, por su importancia en la historia de Yeshua.

Juana era una mujer de clase alta, casada con un hombre que era inteligente y suficientemente capaz para encargarse del complicado hogar de Herodes Antipas, hijo de Herodes el Grande, el violento y ambicioso jefe de Judea.

Como parte de este volátil pero poderoso hogar, Juana estaría en una posición única para ayudar a Yeshua con sus recursos, ya que ambos eran adinerados y tenían conexiones con el palacio. Ella se ocupa de él durante su vida, y los Evangelios nos dicen que, después de su muerte, ella fue una de las tres mujeres que fueron a su tumba y la encontraron vacía.

Proveedores financieros clave  

Esa mañana estaba junto a ella María Magdalena, a quien también se le identificaba –entre otras cosas– como una proveedora financiera de Yeshua. María probablemente venía de la próspera ciudad de Magdala, en el Mar de Galilea. Como el hogar de una próspera industria pesquera, así como también trabajos con tintes y textiles, María podría haber venido de una familia acomodada… o haber sido una exitosa mujer de negocios.

María Magdalena era libre de viajar por el país con Yeshua y sus discípulos, por lo que era poco probable que tuviera esposo e hijos esperándola en casa.  Ella pudo haber sido simplemente una mujer independiente, con sus propios recursos y quien encontró un mensaje y un mensajero convincente.

María Magdalena no solamente era una de sus seguidoras más devotas, quien no lo abandonó en todo el camino desde Galilea hasta Jerusalén, desde el ministerio hasta la cruz y la tumba, sino que también le proveyó de sus propios medios.

Cuando los Evangelios hablan de su “ministerio” con Yeshua, estos explican que ella era una de las figuras clave en la misión cotidiana de Yeshua, Junto con otras mujeres como Juana y Susana, ella fue una de quienes hicieron que su misión fuera posible.

ff1523_05Junto con estas mujeres, hombres como José de Arimatea y Nicodemo, ambos hombres de mucha importancia y riqueza, pueden haber intervenido para ayudar a financiar el ministerio de Yeshua.

Los Evangelios revelan que estos dos hombres eran ricos y que apoyaron a Yeshua… de hecho, fue José quien bajó a Yeshua de la cruz el Viernes Santo, quien ungió su cuerpo con la ayuda de Nicodemo, y quien lo colocó en el sepulcro que José había preparado para él mismo.

La otra manera  de financiarse era directamente de la mano de Dios, es asi como podemos leer en la biblia

Pago del impuesto del templo

24 Cuando llegaron a Capernaum, vinieron a Pedro los que cobraban las dos dracmas, y le dijeron: ¿Vuestro Maestro no paga las dos dracmas?

25 El dijo: Sí. Y al entrar él en casa, Yeshua le habló primero, diciendo: ¿Qué te parece, Simón? Los reyes de la tierra, ¿de quiénes cobran los tributos o los impuestos? ¿De sus hijos, o de los extraños?

26 Pedro le respondió: De los extraños. Yeshua le dijo: Luego los hijos están exentos.

27 Sin embargo, para no ofenderles, ve al mar, y echa el anzuelo, y el primer pez que saques, tómalo, y al abrirle la boca, hallarás un estatero;[a] tómalo, y dáselo por mí y por ti. Podemos observar como Dios mismo sustentaba y sostenía este ministerio sin necesidad de hacer nada extra o ayudarle a Dios con un “empujoncito” cuando el tiene un propósito y cuando es su voluntad. El mismo provee los medios necesarios Lucas 10 Nueva Versión Internacional (NVI)

Yeshua envía a los setenta y dos  Lucas  10

10 Después de esto, el Señor escogió a otros setenta y dos para enviarlos de dos en dos delante de él a todo pueblo y lugar adonde él pensaba ir. «Es abundante la cosecha —les dijo—, pero son pocos los obreros. Pídanle, por tanto, al Señor de la cosecha que mande obreros a su campo. ¡Vayan ustedes! Miren que los envío como corderos en medio de lobos. No lleven monedero ni bolsa ni sandalias; ni se detengan a saludar a nadie por el camino.

»Cuando entren en una casa, digan primero: “Paz a esta casa.” Si hay allí alguien digno de paz, gozará de ella; y si no, la bendición no se cumplirá.Quédense en esa casa, y coman y beban de lo que ellos tengan, porque el trabajador tiene derecho a su sueldo. No anden de casa en casa.

»Cuando entren en un pueblo y los reciban, coman lo que les sirvan. Sanen a los enfermos que encuentren allí y díganles: “El reino de Dios ya está cerca de ustedes.” 10 Pero cuando entren en un pueblo donde no los reciban, salgan a las plazas y digan: 11 “Aun el polvo de este pueblo, que se nos ha pegado a los pies, nos lo sacudimos en protesta contra ustedes. Pero tengan por seguro que ya está cerca el reino de Dios.” 12 Les digo que en aquel día será más tolerable el castigo para Sodoma que para ese pueblo.

En que invertían este dinero:

El dinero era repartido equitativamente  entre todos los miembros de la congregación, es asi como en hechos de los apóstoles nos dice, que no había necesidad entre ninguno de ellos.

Hechos 4:32 Todas las cosas en común

32 Y la multitud de los que habían creído era de un corazón y un alma; y ninguno decía ser suyo propio nada de lo que poseía, sino que tenían todas las cosas en común.

33 Y con gran poder los apóstoles daban testimonio de la resurrección del Señor Yeshua, y abundante gracia era sobre todos ellos.

34 Así que no había entre ellos ningún necesitado; porque todos los que poseían heredades o casas, las vendían, y traían el precio de lo vendido,

35 y lo ponían a los pies de los apóstoles; y se repartía a cada uno según su necesidad.

Recuerda mi amado hermano

Si Dios te envió el mismo te proveerá

Si Dios te dijo que construyeras, el mismo dispondrá

Si Dios te dijo que fueras:  el mismo te proveerá

Si en tu iglesia están forzando las cosas para poder suplir las necesidades, entonces debes cuestionarte, cuando tu estas promoviendo tu ministerio, es porque Dios ha dejado de promoverlo,  Estos son los preceptos bíblicos para el sostenimiento del ministerio, lo demás son invenciones del hombre.

Bendiciones

Hermano Carlos