CRECIENDO FUERTES EN CRISTO

Crecer-en-Cristo

Llegando el día de partir a mi país, Dios me hace recapacitar sobre varias cosas.

Vas en un vagón del tren, y te cambias al otro, y Dios te dice: aquí es donde te quería, te bajas una parada antes de lo acostumbrado, y Dios te dice: aquí es donde te quería, te desesperas y sales corriendo a una tienda, y Dios te dice: aquí es donde te quería, ya no aguantas y decides tomar un avión y retirarte del país, y Dios te dice: aquí es donde te quería, decides tomar un auto y salir sin rumbo, llegas a un lugar desconocido y crees que lograste escapar pero Dios te dice: aquí es donde te quería. No importa que tan lejos desees huir de Dios, Dios usa lo inesperado por ti, porque eso siempre ha sido lo esperado por El, para tu formación, aun inclusive cuando crees que son tus planes.

Lo que el cristianismo moderno ofrece es escapar de la debilidad, haciéndote creer que Dios responderá todo a tu favor, como un “Santa Claus” inclusive, he escuchado personas que dicen; “Reclame sus bendiciones” “hay bendiciones diarias para su vida” “Reclame su carro nuevo” Entre otras, pero ese no es el Dios de las escrituras, Cristo dijo; Juan 16:33 Estas cosas os he hablado para que en mí tengáis paz. En el mundo tendréis aflicción; pero confiad, yo he vencido al mundo. Nunca serás fuerte si Dios no te pasa por el filtro de la aflicción, el dolor y el sangramiento del corazón.

Dios no tiene como primera intención, crear hijos consentidos, al contrario, el nos tiene acá, no para disfrutar de los bienes de este mundo, nos tiene para que seamos, sal y luz en este mundo; Mateo 5:14 Vosotros sois la luz del mundo; una ciudad asentada sobre un monte no se puede esconder. Mateo 16:26 Porque ¿qué aprovechará al hombre, si ganare todo el mundo, y perdiere su alma? ¿O qué recompensa dará el hombre por su alma?
Cuando el mensaje de la Cruz se distorsiona para hacerlo más atractivo se pierde por completo, el mensaje principal del evangelio, nadie hoy en día estuviera dispuesto a aceptar vivir la misma vida que todos los discípulos de Cristo tuvieron que caminar, sangre, muerte, persecución, solo para darte un recuento de ello, sus muertes no fueron dignas de grandes entierros y pasarelas de flores, Santiago el Mayor, muere decapitado por ordenes de Herodes Agripa, Santiago el Menor fue lanzado desde lo alto del templo de Jerusalén, pero al quedar vivo un soldado le aplasto la cabeza con un mazo. Bartolomé fue desollado vivo en Albania, ciudad de Armenia. Andrés fue crucificado en una cruz en forma de una X, su martirio duro dos días. Felipe muere apedreado en la ciudad de frigia en Asia menor. Simón, muere cortado por la mitad con una sierra. Tadeo, (llamado Judas Tadeo), muere a garrotazos en Persia, Pedro muere crucificado de cabeza, por órdenes del emperador Nerón. Mateo (llamado Leví, el recaudador de impuestos) muere de una estocada o golpe de espada por la espalda. Tomas, se cree que murió atravesado de abajo a arriba por unas lanzas.
2 Timoteo 2:11-13 11 Palabra fiel es esta: Si somos muertos con él, también viviremos con él; 12 Si sufrimos, también reinaremos con él; Si le negáremos, él también nos negará. 13 Si fuéremos infieles, él permanece fiel; El no puede negarse a sí mismo. Un obrero aprobado

Entonces si ese es el verdadero evangelio, ¿Qué hacen muchos predicando de si mismos y no de Cristo? ¿Por qué razón invitan a otros a reclamar “bendiciones”? Es que Si Cristo, hubiera predicado el mismo mensaje que muchos predican hoy, jamás hubiera sido crucificado.
A la luz de la palabra, y del poder del evangelio, podemos entender como su poder se perfecciona en la debilidad, Dios nos dará la fuerza para vivir y sufrir y a menudo incluso para prosperar en medio muchas debilidades.
Hay momentos en que la marea del vida baja, pero Dios sigue siendo Dios, la alegría es aún la alegría. Entendamos bíblicamente; ¿Qué son las debilidades?
Pablo dice a los Corintios; 2 Corintios 12:9-10 9 Y me ha dicho: Bástate mi gracia; porque mi poder se perfecciona en la debilidad. Por tanto, de buena gana me gloriaré más bien en mis debilidades, para que repose sobre mí el poder de Cristo. 10 Por lo cual, por amor a Cristo me gozo en las debilidades, en afrentas, en necesidades, en persecuciones, en angustias; porque cuando soy débil, entonces soy fuerte.

Podemos sacar cuatro palabras del versículo 10: Afrentas (insultos), necesidades, persecuciones y angustias.
1. AFRENTAS: Burlas por causa del evangelio, insultos verbales, groserías, y maltratos serios.
2. NECESIDADES: Cualquier situación en la que atrapa tu vida. Algo No planeado pero que sorprende y hace la vida mucho mas complicada.
3. PERSECUCIONES: Abusos o circunstancias dolorosas, actos de prejuicio o explotación de personas a causa de su fe cristiana y su compromiso cristiano. Recibir tratos injustos.
4. CALAMIDADES: La idea es la de presión, estar oprimidos; circunstancias que tienden a superar la tensión.
Pablo tiene en mente aquí que las debilidades no son un producto del pecado. Pablo no está hablando de las malas decisiones que tomamos. Él no está diciendo, “El poder de Cristo se perfecciona en mis malas decisiones”
Son las circunstancias, situaciones y experiencias, que nos hacen sentir débiles, donde la fuerza humana no tiene ninguna esperanza.
Es aquí donde la fuerza del evangelio radica, seremos; fuertes para recibir insultos, fuertes para recibir necesidades, fuertes para recibir persecución, fuertes para recibir calamidad, Cristo nos dice que no podemos devolver mal por mal (Mateo 5:38-42). La palabra dice en; 1 Corintios 4:12-13 12 Nos fatigamos trabajando con nuestras propias manos; nos maldicen, y bendecimos; padecemos persecución, y la soportamos. 13 Nos difaman, y rogamos; hemos venido a ser hasta ahora como la escoria del mundo, el desecho de todos.

Así que la respuesta a nuestra primera pregunta; ¿Qué son las debilidades? No son pecados, sino las experiencias, situaciones, circunstancias y las heridas que son difíciles de soportar y que no se puede eliminar ya sea porque están fuera de nuestro control, o porque el amor de Dios nos pide que no demos mal por mal.

Esto nos lleva a nuestra segunda pregunta ¿De donde vienen? ¿Vienen de Dios o vienen de Satanás? En los versículos 1-4 Pablo describe asombrosas revelaciones de la gloria de Dios: 2 Corintios 12:1-4 Ciertamente no me conviene gloriarme; pero vendré a las visiones y a las revelaciones del Señor. 2 Conozco a un hombre en Cristo, que hace catorce años (si en el cuerpo, no lo sé; si fuera del cuerpo, no lo sé; Dios lo sabe) fue arrebatado hasta el tercer cielo. 3 Y conozco al tal hombre (si en el cuerpo, o fuera del cuerpo, no lo sé; Dios lo sabe), 4 que fue arrebatado al paraíso, donde oyó palabras inefables que no le es dado al hombre expresar.
Se le dio un gran privilegio. Pero el versículo 7 muestra lo que realmente ocurrió:
7 Y para que la grandeza de las revelaciones no me exaltase desmedidamente, me fue dado un aguijón en mi carne, un mensajero de Satanás que me abofetee, para que no me enaltezca sobremanera;
Pablo habla que le fue dado un aguijón en su carne, un mensajero de Satanás para que lo abofetee, para que no se enaltezca sobremanera; Aguijón en la carne (pueda ser que se tratara de algún problema físico o de algunos enemigos) El punto es que era algo tan inhumano, tan difícil, que su oración había sido repetida tres veces, y la única respuesta que tenia era un no rotundo de Dios, porque había una obra maravillosa detrás del telón;
2 Corintios 12:8-9 8 respecto a lo cual tres veces he rogado al Señor, que lo quite de mí. 9 Y me ha dicho: Bástate mi gracia; porque mi poder se perfecciona en la debilidad. Por tanto, de buena gana me gloriaré más bien en mis debilidades, para que repose sobre mí el poder de Cristo.

¿Y de dónde vienen estos aguijones? Pablo lo llamo un “mensajero de Satanás” (v. 7) Algunas debilidades vienen de Satanás. Satanás aflige a los hijos de Dios por medio de sus ángeles o mensajeros. Su objetivo es la destrucción de nuestra fe en Dios, la muerte y la miseria.
Pero Satanás no es el único aquí. Realmente Dios está en todo el control, control total. El aguijón no es sólo la obra de Satanás para destruir. Es la obra de Dios para construir y salvar. Pablo describe el propósito del aguijón en términos de prevención de orgullo. Las revelaciones que pablo recibió del Paraíso lo hizo vulnerable al orgullo y la auto-exaltación. Así que Dios usa a las intenciones hostiles de Satanás para la santidad de Pablo. Satanás quería que Pablo se enalteciese. Pero Dios lo humillo con un aguijón (espina) algo doloroso por medio de Satanás para la obra de salvación de Dios. Entonces la conclusión de Pablo es magistral; 2 Corintios 12:10 Por lo cual, por amor a Cristo me gozo en las debilidades, en afrentas, en necesidades, en persecuciones, en angustias; porque cuando soy débil, entonces soy fuerte.

Al final de todas tus batallas y pruebas hacen que Dios brille porque eres su hijo, entonces la segunda respuesta es que la fuente de nuestras debilidades, a veces puede ser de Satanás y sus designios destructivos para nosotros, pero siempre nuestras debilidades han sido diseñadas por Dios para nuestro bien. La gracia soberana de Dios es tan preciosa en medio de penurias y calamidades, tenemos que tener el total descanso que Dios está en control de todo inclusive de Satanás. Satanás no hace nada que Dios no haya diseñado con una habilidad infinita de amor para nuestro bien.

Entonces podemos concluir preguntándonos ¿Cuál es el propósito de las pruebas, tribulaciones y tormentas de la vida? ¿Hay una meta, u objetivos, del por qué de las debilidades? ¿Por qué los insultos, persecuciones, desastres naturales, problemas mundiales? ¿Por qué no puedes encontrar un trabajo? ¿Por qué estas atrapado en este matrimonio horrible? ¿Por qué tu papá tiene cáncer? ¿Por qué no puedes tener hijos? ¿Por qué no tienes amigos? ¿Por qué la vida ha sido tan dura? Satanás tiene el propósito de acosarte; abofetearte, el dolor no es algo que disfrutamos y Dios no se deleita en el sufrimiento. Pero eso si Dios se deleita en perfeccionarnos por medio del sufrimiento.

Pablo estaba en peligro de orgullo de exaltación y Dios tomo medidas para mantenerlo humilde, sabes Dios piensa en la humildad, pues es más importante que la comodidad.
La humildad es más importante que la ausencia de dolor. Él nos dará una experiencia cumbre como en un paraíso, y luego nos llevara a través de angustias en el alma para que no descansemos en que nos hemos levantado por encima de la necesidad de una total dependencia de su infinita gracia. El propósito de Dios detrás de todo es de glorificar el poder soberano de su hijo; 2 Corintios 12:9-10 9 Y me ha dicho: Bástate mi gracia; porque mi poder se perfecciona en la debilidad. Por tanto, de buena gana me gloriaré más bien en mis debilidades, para que repose sobre mí el poder de Cristo. 10 Por lo cual, por amor a Cristo me gozo en las debilidades, en afrentas, en necesidades, en persecuciones, en angustias; porque cuando soy débil, entonces soy fuerte.
No es mediante la eliminación de todas nuestras debilidades, que seremos fuertes, Pablo murió con el no de Dios, aprendamos a depender que en nuestra debilidad somos fuertes en Cristo, pues el nos da las fuerzas para soportar e incluso nos da la fuerza para regocijáramos en la tribulación.

En Apocalipsis 2: 9 Yo conozco tus obras, y tu tribulación, y tu pobreza (pero tú eres rico),… Cristo le dice que el conoce tu tribulación y tu pobreza. La conoce el esta cerca, mas cerca de lo que crees, por esa razón eres rico en Cristo, pues puedes llegar a perderlo todo, pero si no has perdido a Cristo, no has perdido nada.
Deja que Dios sea Dios y si él quiere mostrar la perfección del poder de su Hijo en nuestra debilidad, en lugar de pedir escapar de nuestra debilidad, aprendamos a confiar totalmente en el poder de Cristo, es ahí donde somos fuertes en Cristo. Por esa razón Pablo escribió a los Filipos; Filipenses 4:11-13 11 No lo digo porque tenga escasez, pues he aprendido a contentarme, cualquiera que sea mi situación. 12 Sé vivir humildemente, y sé tener abundancia; en todo y por todo estoy enseñado, así para estar saciado como para tener hambre, así para tener abundancia como para padecer necesidad. 13 Todo lo puedo en Cristo que me fortalece.

La necesidad más profunda que podamos llegar a tener, en medio de nuestra debilidad y adversidad, no es un alivio rápido, si no una confianza fundamentada que lo que nos está pasando es parte de los grandes propósitos de Dios en el universo; la glorificación de la gracia y el poder de su Hijo. La gracia y el poder que Dios le dio a Cristo en la cruz y lo mantuvo allí hasta que el trabajo de amor por ti y por mi se completara, es la misma gracia que nos dará para que su trabajo en formarnos fuertes en El se complete por medio de nuestra tempestad y al final es lo único que tiene que importarnos.

Bendiciones Hermano carlos