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LA SANA DOCTRINA

¿Qué es entonces “sana doctrina”? Todos hablan de sana doctrina… de iglesias de “sana doctrina”… todo en el mundo evangélico parece girar en torno a las palabras “sana doctrina” pero no debe sorprender a muchos que hoy en día, el significado bíblico de este término (“sana doctrina”) no signifique mayor cosas; por el contrario, se ha convertido en una de las frases de cajón más utilizadas en el mundo cristiano.

Si alguien no está de acuerdo con los 12 distintivos que por lo general se aprecian en una iglesia donde se predica y se obedece la “sana doctrina”, está en su derecho. Sin embargo, estoy en la obligación de recordarle a tal amigo que esos distintivos han sido los comunes denominadores de las iglesias que se han caracterizado por amar, predicar y obedecer la sana doctrina a través de la historia.

Mi deseo es traer un poco de claridad al respecto de lo que NO significan y de lo que ciertamente significan las palabras, “sana doctrina” y habiendo dicho esto, procedamos pues, a desarrollar el tema.

¿Qué NO es “sana doctrina”?

Presentaré a continuación 5 de los más comunes argumentos errados que usan las personas para darle a una congregación el calificativo de “sana doctrina”.

1“Sana doctrina” no es un calificativo subjetivo, es una realidad bíblica comprobable. Es decir, “sana doctrina” no es un lugar donde yo “sienta el toque de Dios” o donde me sienta bien con los hermanos, etc… “Sana doctrina” es un conjunto de argumentos bíblicos que Dios prescribe para Su pueblo y cualquier persona que desee verificar si una doctrina es “sana” (o provechosa para el alma) sólo lo puede hacer por medio de la misma Palabra.

Nada ni nadie puede decir que en este o en aquel lugar se predica la “sana doctrina” sin apelar a la Escritura y comparar lo enseñado y practicado en una iglesia “X” con lo prescrito por Dios para su iglesia universal. Dios no da ciertos estándares para una iglesia y otros para otra: eso no existe. Lo que sí existe son iglesias que abrazan el error sin interpretar correctamente la Escritura y otras que por la gracia de Dios hacen un esfuerzo bíblico por discernir cuál fue verdaderamente la intención del Espíritu Santo al inspirarla. Lo que quiero decir es, todas las personas en una iglesia “X” pueden decir que allí se predica la “sana doctrina”. Pero en realidad lo que digan ellos no importa tanto como el testimonio que da la Escritura de ese conjunto de enseñanzas al respecto de un tema (o doctrina).

2Tenemos la costumbre de asociar nombres de pastores a sanas doctrinas. Si bien, siempre asociamos personajes como Charles Spurgeon, J.C. Ryle, Matthew Henry, John Owen, etc… con “sana doctrina”, jamás debemos tomar por sentadas las posiciones de estos amados hermanos sin antes compararlas con la Escritura. Entonces, “sana doctrina” no es sinónimo de nombres de personas sino de la validez de las enseñanzas que estas personas predicaban. 3Es un grave error asociar la “sana doctrina” con el hecho que una congregación profese su adherencia a la doctrina de la Trinidad. Es un descalabro! Bien conocidas “iglesias” apóstatas en nuestros días dicen creer en la Trinidad y eso no las hace iglesias de sana doctrina. Así que, No! Aunque la doctrina de la Trinidad tiene que ser y de hecho es parte esencial de la doctrina Bíblica, ciertamente no se puede constituir en la única doctrina que determine si en una congregación se predica la “sana doctrina”. 4Tampoco es posible afirmar apoyado en la Escritura, que en una iglesia se predica la “sana doctrina” si hay más cosas buenas que malas. Si en una iglesia se crean ciertas verdades en medio de un mar de herejías, jamás dará a nadie el derecho de llamarla, una iglesia de “sana doctrina”. Una iglesia de “Sana doctrina” no es una iglesia perfecta pero sí es bíblica! 5Finalmente, el término “sana doctrina” no puede ser dado a iglesias que prediquen una doctrina correcta y vivan de manera mundana, sino a iglesias donde sea evidente que la doctrina bíblica enseñada, por la gracia de Dios, produce santidad entre sus miembros, esa es una marca infalible de la “sana doctrina”. Las falsas doctrinas producen mundanalidad y con ella, la proliferación de profesantes viviendo en la carne. La “sana doctrina”, por el contrario, cuando es abonada por la gracia de Dios siempre produce más amor por Cristo y más amor por Su iglesia. En pocas palabras, la predicación de ciertas verdades bíblicas no es garante para que a una iglesia se le llame de “sana doctrina”. En realidad a una iglesia se le puede denominar de “sana doctrina” cuando tanto la enseñanza de la doctrina bíblica y la obediencia a la misma, van inseparablemente tomadas de la mano.

¿Qué es la sana doctrina?

Si una doctrina es el conjunto de enseñanzas que hablan de un tema en particular, entonces podemos definir la “sana doctrina” como el conjunto de enseñanzas bíblicas provechosas para el “crecimiento y desarrollo” de la vida de los creyentes.

Toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia, 17  a fin de que el hombre de Dios sea perfecto, enteramente preparado para toda buena obra.2 Timoteo 3:16

¿Quién aprueba si una iglesia es o no, de “sana doctrina”?

La Biblia y sólo la Biblia. La correcta interpretación de la Biblia es lo que ultimadamente garantiza si en una congregación se enseña o no la sana doctrina.

Permítanme explicarlo de esta manera: Muchos dicen “Las mentiras de uno son las verdades de otro”, ¿Correcto? Pero la Biblia es clara en sí misma y no admite que una persona que cree que A=1 y otra que cree que A=2, estén de acuerdo definiendo A desde la misma perspectiva. La definición de A no la provee ni una persona ni la otra, sino la Biblia misma. Por eso, y lo digo con sumo respeto, muchas de las personas que desconocen la Escritura son aquellas que más otorgan a diestra y siniestra el calificativo de “sana doctrina”.

Una iglesia no puede recibir el calificativo de iglesia de “sana doctrina” si predica ciertas verdades pero tuerce ciertas otras. Ahora, ¿Cómo puede determinar si las doctrinas de una iglesia son torcidas? ¿Por la boca del pastor de la iglesia? No. ¿Por el material impreso de la iglesia? No. ¿Por lo que digan los demás de una iglesia¡ No. Entonces, ¿cómo? El estudio de la Palabra de Dios dará la respuesta verdadera y final acerca de si en una iglesia reina la enseñanza de la “sana doctrina”.

Inmediatamente, los hermanos enviaron de noche a Pablo y a Silas hasta Berea. Y ellos, habiendo llegado, entraron en la sinagoga de los judíos. 11  Y éstos eran más nobles que los que estaban en Tesalónica, pues recibieron la palabra con toda solicitud, escudriñando cada día las Escrituras para ver si estas cosas eran así.Hechos 17:10

Pero como la mayoría de personas, o bien son perezosas para estudiar la Palabra de Dios, u orgullosas para hacerlo sin prejuicio, estas caen en el error de dar por sentado el carácter bíblico de las doctrinas enseñadas en una congregación, sin tan siquiera escudriñarlas, de ahí que muchos hijos de Dios están en congregaciones donde realmente hay una mezcla de herejías y verdades, y lamentablemente su falta de entendimiento al respecto las lleva a llamarlas iglesias de “sana doctrina”.

Un poco de levadura…

Un poco de levadura leuda toda la masa.Gálatas 5:9

¿Podrá haber “sana doctrina” donde hay una mezcla de verdad y mentira… donde hay una mezcla de santidad y mundanalidad… donde hay una mezcla de enseñanzas de la prosperidad con verdades de la Palabra de Dios… donde hay una mezcla de alabanza a Dios con ruidosas bandas y ritmos traídos del mundo? ¿Eso es sana doctrina para usted? Mi pregunta es, ¿Será que es saludable tomar agua que está envenenada al 10% o al 20%?

Nadie en sus cabales diría que sí, lo lamentable es que muchos que profesan la fe cristiana permanecen en congregaciones donde las doctrinas santas son diluidas con las mundanas. Ciertamente estas congregaciones, como lo dijimos anteriormente, podrán ser llamadas muchas cosas, menos iglesias de “sana doctrina”, aunque en ella se enseñen ciertas verdades.

Parámetros para determinar si una iglesia es de sana doctrina

Una iglesia de sana doctrina es por lo general una iglesia:

  • Que rechaza de plano la alianza con iglesias herejes (no es ecuménica)
  • Que rechaza los oficios de apóstoles (hombres y mujeres), profetas, profetizas, salmistas, etc… y que rechaza el oficio de mujeres pastoras
  • Que rechaza el mensaje herético de la prosperidad y de las “sanidades milagrosas” por medio de un supuesto sanador ungido.
  • Que rechaza la recolección de diezmos y primicias.
  • Donde se adora a Dios de manera reverente
  • Donde la enseñanza de la doctrina bíblica y la obediencia a la misma van tomadas de la mano.
  • Donde se predica todo el consejo de Dios, principalmente de manera expositiva-consecutiva
  • Donde se enseñan las doctrinas de la gracia.
  • Que trabaja en el Evangelismo bíblico y no el activismo social o político.
  • Que es cesacionista.
  • Que es confesional histórica
  • Que cuenta con una membresía regenerada (de verdaderos creyentes y no de profesantes)

¿Qué pasa con las diferentes posturas con respecto a ciertos temas?

Es imposible no mencionar este punto, aunque no cabe dentro de este artículo desarrollarlo. Si por ejemplo, yo soy convencido por la Palabra que el bautismo es exclusivo de los creyentes y no de los infantes, y la iglesia de la ciudad a la que he llegado enseña que por el contrario, el bautismo se administra a los infantes… mi consejo es: Si cumple los puntos anteriores, vaya, escuche, procese la información suministrada y compare con la Escritura (siga el ejemplo de los Bereanos y no saque excusas para no congregarse. Un cristiano maduro puede vivir con ciertas diferencias dentro de las congregaciones, siempre y cuando estas no se ventilen públicamente y no se constituyan en piedra de tropiezo para otros). Así que podemos diferir en ciertas cuestiones y aún tener comunión en Cristo.

¿Debemos recomendar iglesias?

Desde luego… si es que en verdad conocemos una iglesia de sana doctrina. Debemos ser muy cuidadosos al respecto. De hecho, son muchas las personas que me llaman y me piden que les recomiende una iglesia en cierta ciudad de Colombia o en otra… a lo cual en la mayoría de los casos respondo diciendo que no puedo recomendar una iglesia puesto que no puedo verificar el cumplimiento de lo que yo llamaría los 12 puntos verificables esenciales, listados anteriormente.

Para terminar…

“Sana doctrina” no es un calificativo subjetivo, es una realidad bíblica comprobable. “Sana doctrina” no es sinónimo de nombres de grandes predicadores sino de la validez de las enseñanzas que estas personas predican. “Sana doctrina” no es creer en la doctrina de la Trinidad. “Sana doctrina” no es un lugar donde hay más verdades que mentiras (o la menos mala) como solemos decir. Finalmente, el término “sana doctrina” no puede ser dado a iglesias que prediquen una doctrina correcta y vivan de manera mundana.

“Sana doctrina” es pues, el conjunto de todas las enseñanzas bíblicas que Dios ha ordenado en Su Palabra y por medio de la cual el Señor  destila gracia en abundancia para beneficiar a su pueblo y conformarlos a la imagen de Cristo.

Quien por la gracia de Dios encuentra verdaderamente una iglesia de “sana doctrina” crecerá en el conocimiento de Dios y en el aprecio de Su obra redentora y se santificará progresivamente más y más a medida que es expuesto más y más a esa “sana doctrina”; le servirá con más fuerzas y devoción porque su alma se ha alimentado sanamente y difícilmente retrocederá o se desviará de la verdad de su Palabra.

¿Qué, si no estoy en una iglesia verdaderamente de “sana doctrina”?

Para determinar si en una congregación se enseña o no la “sana doctrina”, necesitamos los siguientes elementos (por así decirlo): un corazón sincero que anhele hallar la verdad, la gracia de Dios y por supuesto, una Biblia. Estoy convencido que un corazón que en verdad escudriñe la Escritura y ore a Dios por gracia y entendimiento y anhele conocer la “sana doctrina”, jamás ha de ser abandonado por Dios en medio de un local donde prima el error, el desorden y la confusión. Así que ore al Señor pidiendo dirección y estudie su Verdad en la Palabra para que sea usted quien juzgue conforme al desafío que Cristo mismo planteó …

El que quiera hacer la voluntad de Dios, conocerá si la doctrina es de Dios, o si yo hablo por mi propia cuenta. Juan 7:17

Una iglesia de “sana doctrina” es necesaria para todos, pero es rechazada por muchos…

Una verdadera iglesia de “Sana doctrina” es por lo general una iglesia que no es popular para el hombre carnal porque no satisface sus gustos particulares. La “sana doctrina” causa nauseas al profesante carnal mientras que al mismo tiempo alimenta el alma de los creyentes y fortalece su hombre interior. Pido que observes la foto de los vegetales antes de terminar de leer este artículo… son sanos y provechosos pero son muchos quienes rehúsan alimentarse con ellos: es exactamente lo mismo con la “sana doctrina”, es sana y provechosa para todas las almas, pero la mayoría decide no tomarlas, sino alimentarse de las porquerías modernas que tanto abundan.